La observación

La manzana que dibujasteis ayer debéis guardarla, pues cuando acabemos este curso de dibujo, volveremos a dibujarla nuevamente y podremos ver lo mucho que habéis mejorado.

Y como os dije, os enseño la que dibujé.

Recordad que hablamos  de la visión de artista, quiero hacer hincapié en ello. Por su importancia y porque la habilidad de dibujar depende de la capacidad de observación. Ésta, requiere aprendizaje y ejercicio.

El haber hecho dibujos y que no nos hayan quedado bien no significa que no podamos aprender. El que se nos haya dicho que no teníamos la capacidad para dibujar, no nos debe influir en nuestro deseo de aprender. Es como si te dijeran «no estudies inglés porque no lo hablas».

Por otra parte debéis saber que aprender a dibujar no consiste en observar  como lo hace otra persona. Esto no es suficiente, puede ayudarnos algo, pero ver como lo hace otro es, en todo caso, aprender su técnica, nada más.

Ejercitaremos la percepción visual, para ir desarrollando la visión de artista.

Antes de empezar, unas recomendaciones para estos ejercicios:

  • Sentirse cómodo en el lugar donde vayamos a dibujar.
  • Dejar a un lado las tensiones del día. Relajarse.
  • No dibujar con prisas o presiones de tiempo. Esto no es ninguna prueba.
  • No juzgarse durante estos ejercicios.
  • De momento olvidarse de lo que hayamos podido aprender o nos hayan dicho que teníamos que hacer en otras ocasiones.
  • Tener una actitud positiva frente a nuestro resultado. Vamos a aprender.
  • Guardar todo lo que vayamos haciendo, aunque creamos que nos ha salido mal. Es la forma de ver nuestra evolución.

Estos consejos es conveniente tenerlos en cuenta siempre, pues nos facilitarán el entorno interior necesario para dibujar o pintar.

Vamos a empezar realizando un ejercicio para desarrollar esta capacidad de observación.

En este ejercicio no debéis utilizar goma de borrar y si queréis lo podéis hacer con bolígrafo.

Dividamos una hoja de papel, en tres partes más o menos iguales, dibujando unas líneas verticales como indica el dibujo.

Seguidamente, dibujemos en la parte de la izquierda la mitad de una copa, por ejemplo la que he puesto en este dibujo. Una vez hecho, dejando en blanco la parte central, haremos el dibujo simétrico en la parte de la derecha.

Una vez terminado, doblamos el papel de tal forma que los dos dibujos se toquen para que podamos observar las diferencias que hay entre ellos.

Este tipo de ejercicio que podéis realizar tantas veces queráis os irá desarrollando la capacidad de observación. Id cambiando los motivos, podéis dibujar el perfil de una cara, media botella, etc.

Nada más por hoy, mañana continuamos.